JARDINES DE MURILLO Y PASEO DE CATALINA DE RIBERA. SEVILLA. ANÁLISIS CRÍTICO. RGD. 2015-2016.
ANÁLISIS CRÍTICO
ESTILO ACTUAL
Tanto los jardines de Murillo como el Paseo Catalina de Ribera conservan su estilo original solo realizando en ellos pequeñas modificaciones, por ejemplo, la instalación de una zona de recreo infantil en uno de los extremos del Paseo. Esto nos muestra que está diseñado o modificado para que disfruten de él personas de diferentes edades, desde pequeños hasta adultos.
USO DEL ESPACIO
El espacio está repartido en ambas zonas está repartido de manera muy clara.
Por lo que le corresponde al Paseo Catalina de Ribera, tiene su eje central bien marcado y sus dos ejes secundarios adyacentes, como ya hemos mencionado en el análisis descriptivo. Su principal función es la de transito para turistas y resisdentes locales, de ahí que se diseñara a lo largo de una línea recta, en el también podemos encontrar una zona infantil, mostrada en la imagen anterior, donde mientras los padres disfrutan de la tranquilidad y armonía del lugar, los pequeños se encuentran distraídos en la zona del parque infantil. Los monumentos que podemos encontrar en el paseo se encuentran a la mitad de éste, donde nos encontramos con una gran fuente en el eje central donde se encuentra el homenaje a Colón y frente a esta, en la muralla que separa el paseo de los jardines del Alcázar se encuentra el homenaje a Catalina de Ribera, También en forma de fuente y pintura parietal. En general el Paseo cuenta con zonas amplias que cuenta con un piso de albero fino, con pocas zonas verdes, principalmente arboleda y setos. Todo ello se encuentra principalmente en las líneas longitudinales al paseo que marcan la separación de los diferentes ejes.
Los jardines de Murillo por su distribución más recogida y con mayor cantidad de vegetación, dan la sensación de proporcionar más intimidad y refugio que en el paseo, sus principales estandartes son la glorietas, diseñadas de forma encadenadas y sobre todo la que está dedicada al escrito Juan García Ramos. Entre sus grandes arboledas podemos encontrar una vivienda, la cual no tengo constancia de la función que toma en estos momentos dentro de la zona del jardín, pero tengo la sensación de que pudo ser diseñada para la persona que estuviera al cuidado de estos jardines.
CIRCULACIONES Y ACCESOS
Ya se ha nombrado la clara distribución que toma el Paseo Catalina de Ribera y por tanto cuenta con dos entradas principales en los extremos, otra por la Av. De Menéndez Pelayo y otras dos en la calle de Nicolás Antonio, que es la que corta de forma perpendicular al paseo en dos. El paseo cuenta con la presencia de algunas puertas más, por ejemplo en la calle de Nicolás Antonio, pero se encuentra en la mayoría de la veces cerradas. Esto mismo ocurre con los jardines de Murillo. También sufre la división en dos por dicha calle, en la que se encuentran dos puertas, una en cada lado de la acera y al comienzo de la calle cuando desemboca de la plaza de Santa Cruz. A los jardines de Murillo podemos acceder por otra puerta que dispone en la intersección con la calle Agua y por la plaza de Refinadores, aunque también podemos acceder desde el paseo Catalina de Ribera.
En cuanto al pavimento se refiere, el Paseo cuenta tanto con pavimento de Fábrica, como con albero, siendo más abundante este último.
Los jardines de Murillo cuentan con las inmediaciones de pavimento fabricado y en su interior con suelo de tierra bien compactado. Estos caminos no tienen un diseño tan lineal y largos como en el caso del paseo, son más cortos y como más entrelazados unos con otros, acabando o partiendo de las principales glorietas en una de las zonas de estos jardines.
CONSERVACIÓN Y MANTENIMIENTO.
Uno de los días que realicé la visita, coincidió que se estaba realizando tanto la poda de algunas palmeras, como la tala de una de ellas probablemente por el ataque del picudo rojo, como podemos ver el la imagen siguiente. Pero lo que pude observar y preveo, ya que no pude acceder a los operarios porque tenía la zona totalmente acordonada y no permitían el acceso, se trata de una empresa ajena al ayuntamiento, y digo esto, porque los vehículos que utilizaban no contaban con los logos del Ayuntamiento como normalmente vemos, en el caso de mantenimiento de parque y jardines.

fig. 7. Tala de una palmera por el ataque del Picudo. Fuente: Propio.
En general el conjunto, jardines y paseo, se encuentra en buenas condiciones, a excepción de algunos detalles, por ejemplo, la presencia de malas hierbas en algunas zonas verdes de los jardines de murillo, al igual que la presencia irregular de setos en algunas zonas del mismo. En el Paseo Catalina de Ribera podemos ver algunas zonas verdes con nacencia irregular, Algunos troncos de árboles cortados, la falta de poda en algunos setos que impiden el uso de inmobiliario del paseo, etc. Aunque reitero que en general presentan un buen aspecto, el Paseo mejor que los jardines, pero en global es aceptable.

fig. 9. Mobiliario en casi desuso por falta de poda de la vegetación parietal en paseo Catalina de Ribera. Fuente: Propia.
Una de las notas negativas que más me ha llamado la atención ha sido la presencia de heces de perros que se veían tanto en los jardines como en el paseo, de hecho fui testigo de cómo paseaban sus mascotas muchas personas, para que estos hicieran sus necesidades por allí, sin importarles el lugar donde lo hicieran, en la figura numero 11, se aprecia como una persona saca a pasear por el parque a varios perros sueltos, sin controlar donde hagan sus necesidades.

fig. 11. Perros sueltos por el parque, realizando sus necesidades en cualquier zona. Fuente: Propia.
Para la conservación del buen estado de estos jardines, he visto que se realizan algunos tipos de tratamientos fitosanitarios, como la inyección de troncos en palmeras para combatir al picudo.
MOBILIARIO URBANO Y JUEGOS INFANTILES.
Refiriéndonos al apartado de juegos infantiles, ya nombramos al comienzo del análisis crítico que se incorporó recientemente una zona para los más pequeños en uno de los extremos del paseo, el cual cuenta con varias zonas para la diversión de los niños, como podemos observar en la figura 13.
En el paseo catalina de ribera la mayoría del mobiliario es de acero, tanto bancos, farolas, papeleras, y presentan una imagen más que aceptable, como se aprecia en la figura 14. En cuanto al mobiliario de los jardines de Murillo, los bancos son de material, forrados con azulejos, algunos presentan mal estado por el paso de los años, en las glorietas también podemos observar posibles actos vandálicos, ya que las fuentes parecen ser que están arrancadas, como podemos apreciar en la figura 15.














